Entramos en la recta final del año natural e inicio del escolar, que para los que trabajamos planificando, gestionando o evaluando formación suele ser el inicio de la “temporada alta” de trabajo.

A medida que nos acercamos a fin de año, incluso habiendo planificado y desarrollado con orden los planes de formación, el trabajo se comienza a acumular y por eso hoy nos gustaría aportaros algunos consejos basados en nuestra experiencia en el asesoramiento a organizaciones:

  1. Intenta no planificar demasiado para diciembre. Suele ser un mes cargado de días festivos y en el que muchos de los compañeros estarán también con volumen de trabajo.
  2. Es un buen momento, justo a la vuelta de vacaciones, cuando aún estamos organizando la formación hasta fin de año, para pensar en la formación del año siguiente. Evaluar necesidades, revisar líneas de trabajo… Si nos vamos a fin de año para pensar en qué hacer el siguiente, seguramente estaremos empezando con la actividad formativa en abril.
  3. Es interesante pensar en evaluar los resultados de la formación del primer semestre. Esto nos ayudará a saber si tenemos que reconducir alguno de los objetivos y nos permitirá ajustar mejor la formación del último trimestre y el enfoque para el año siguiente.

Si utilizamos el crédito formativo para la financiación de nuestra formación.

  1. En cuanto a la gestión del crédito formativo es importante darle un repaso al crédito consumido y el restante. Así, si lo comparamos con el presupuesto necesario o deseado para el año, tendremos tiempo de replantear si es necesario.
  2. También es buen momento para revisar la aportación privada y los colectivos prioritarios. Si van desajustados y se pretenden cuadrar a fin de año el plan de formación, aún estaríamos a tiempo.

 

¿Quién dijo que la vuelta de verano era tranquila? 😀